ops

hola, soy un molesto espacio por rellenar. Paciencia!

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Empezó siendo un lugar de desahogo, paso a ser un rincon donde dejar escritos y ha acabado siendo un saco donde cae cualquier cosa que tengo que expresar. Sientete comodo de chafardear, es como ver una pelicula pirata, se ve fatal, pero joder, es gratis.

31 julio 2008

Dream on

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Siempre he tenido problemas con el sueño, o malas experiencias, según como se mire. Quizás la mas típica es el haberme caído de la cama mientras dormía, parece difícil y casi de chiste pero es realmente posible; si lo sabré yo. Créeme, lo ultimo que deseas es estar placidamente dormido y soñando con dios sabe que y de pronto despertar en el frio suelo de tu cuarto, un metro por debajo de donde deberías estar y con tus huesos haciéndote recordar ese pequeño golpe que te has perdido mientras dormías.
Otra experiencia bastante desagradable es el soñar mientras estas realmente enfermo, las pesadillas y sueños inconexos que llegas a experimentar son dignas de la mente mas perturbada de hollywood. Siendo aun pequeño, lo pase tan mal, que aun recuerdo perfectamente esas pesadillas con figuras que se avalanzaban sobre mi en un hambiente fantasmal, lleno de ruinas y niebla. Quizás no sea lo mas terrorífico que te hayan contado nunca, pero para un niño de 10 años es bastante menos divertido.
Luego he tenido los típicos sueños en los que asumes que estas soñando, con lo cual intentas hacer cualquier cosa fantástica, con escasos resultados. No se cuantas veces habré intentado volar, pero si se cuantas lo he conseguido... correcto, ninguna.
Pero la peor experiencia que he podido pasar ha sido una "parálisis del sueño", la cual habré podido padecer unas 4 o 5 veces y además durante un relativamente corto periodo de tiempo. La primera vez que me ocurrió, estaba dormido en mi cuarto y desperté, o eso creía. Estaba de cara a la pared y notaba una presión en todo mi cuerpo que me impedía moverme un solo milímetro, tenia el pecho oprimido y me costaba respirar, además notaba todo mi cuerpo adormilado, como si no pudiese sentir bien el tacto. Entonces sentí algo realmente aterrador a mis espaldas, algo estaba en mi cuarto y me causaba muchísimo miedo, así que luchando con todas mis fuerzas me giré y pude ver como una sombra, del doble de la embergadura de una persona normal, se me echaba encima. Cerré los ojos de puro pánico y me intenté alejar de todo eso, entonces como si me hubiesen quitado las cadenas imaginarias que me ataban, pude volver a moverme y recupere todos mis sentidos, entonces comprendí que había despertado realmente y que lo otro era un sueño, pero yo estaba en la misma postura y mi cuarto estaba exactamente igual a como lo recordaba momentos antes, exceptuando aquella figura.
Tuve algún episodio parecido, pero al saber lo que me ocurría, podía controlarlos y forzar una salida de ese estado, solo me tenia que relajar y por lo general me despertaba sin muchos problemas. Gracias a dios no volví a ver ninguna cosa que me aterrase, solo la sensación de ahogamiento y la parálisis, que no es poco.
Lo mas aterrador de esos trastornos del sueño es el no saber que es exactamente real y que es parte de tu imaginación. El ultimo que padecí, tubo la particularidad de que me ocurrió estando dormido junto a la que por aquel entonces era mi pareja. Volví a la parálisis, volví a la presión en el pecho y volvía a intentar relajarme como había aprendido a hacer, pero no lo lograba. Así que empecé a respirar todo lo fuerte que pude para ver si ella se daba cuenta de lo que me ocurría. Afortunadamente así fue, y al moverse ella yo pude despertar entre sudores fríos. Luego ella me contó que hacia muy poco que nos habíamos acostado y aun menos de que yo me hubiese quedado dormido, no se quien estaba mas asustado de los dos. de eso debe hacer mas de un año, quizás dos, y no he vuelto a sentir ninguna parálisis del sueño mas. ¡Y que dure!

Ahora sueño mucho, todas las noches, son sueños agradables y sosegados que por lo general me evocan a momentos de felicidad. Cuando despierto, lamento el no haber soñado un poquito mas.

PD: en la próxima entrada continuaré el relato de "Mensaje en una botella", le he estado dando vueltas esta semana y he recopilado algo de información. Al basarme en un acontecimiento real... quiero escribir algo de manera respetuosa e intentando ser fiel a lo ocurrido en la medida de lo posible, pese a ser ficción.
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24 julio 2008

Mensaje en una botella (pt1)

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"Esta historia se basa en acontecimientos reales, no obstante, todos los personajes y localizaciones son de ficción"

Andrew corría y corría tras el balón a lo largo del camino rural, como tantos otros sábados habia salido con sus amigos a jugar a fútbol, no sin antes haber terminado todos sus deberes. No era demasiado aplicado, pero dificilmente podría disfrutar del aire libre si no cumplía sus tareas, así que no le quedaba otro remedio.
- ¡Has vuelto a lanzarla demasiado fuerte, Andrew! -gritó uno de sus amigos- No pienso bajar a la playa a buscar de nuevo el balón...
- Vale vale, no te preocupes, siempre te estas quejando. -replicó Andrew.
El niño bajó por la pared de rocas que hacia las veces de rompeolas, y se dejó caer a la arena de la pequeña playa. La mayoría del tiempo la playa era accesible, solo cuando hacia realmente mal tiempo, esta desaparecía bajo las aguas de las tormentas. Entonces las rocas tenían alguna utilidad aparte de ejercer de escaleras improvisadas para los niños y las parejas que bajaban a la playa durante el resto del año.
- ¡Como esté en el agua, te vas a bañar para cogerlo! -exclamaba un niño desde lo alto, pero sus palabras no preocupaban demasiado a Andrew, ya que había localizado la pelota. a salvo, varada entre las pequeñas dunas de arena.
Se acercó y recogió el balón, le dio un par de golpes con la palma de la mano para sacudirle la arena y alzó ligeramente su esférico botín para observarlo. Un brillo lo cegó durante un instante antes de que el apartase la mirada, algo había en la orilla del mar y el tenia una curiosidad innata.
Se giró y miro a los niños que esperaban en el camino. - ¡Allá va! -les gritó mientras le daba un buen chute al balón. Unos cuantos metros y segundos mas tarde, era rescatado por los demás críos entre vítores y exclamaciones. Misión cumplida, ahora que volvían a jugar, nadie seguía esperándole, así que podía ir a ver que era aquello que relucía tanto.
- Como sea alguna lata de refresco vacía... -Mascullaba en voz baja mientras daba zancadas hasta la orilla. Una vez llegó, observo el objeto.
- Fantástico, aun peor, la botella de un borracho, ja ja ja. -se rió el niño, mientras estiraba el dudoso tesoro de su prisión de arena mojada.
Había algo dentro de aquella botella, advirtió Andrew. Ahora tenia sentido que hubiesen dejado el corcho bien hundido tapando el agujero. - ¡El mapa de un tesoro! se dijo para el mismo, mientras estiraba del tapón con todas sus fuerzas. El corcho se deshizo practicamente en su mano una vez logro extraerlo, sin duda era muy viejo. Volteó la botella y deslizó sus dedos para alcanzar lo que parecían varios folios cuidadosamente enrollados.
Se sentó en la arena, echó la botella a un lado y estiró del lazo rojo que mantenía enrollados los mapas. O lo que el creía que eran mapas...
Durante un segundo se desilusionó, pero el fastidio inicial se convirtió rápidamente en intriga al fijarse en que los folios estaban escritos en castellano, una lengua que afortunadamente conocía.
Se acomodó un poco mas y comenzó a leer.

"Me llamo Isana y huyo de la guerra en un barco con cuatro mil niños...."



Continuará.
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18 julio 2008

Más y ¿mejor?

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He añadido un par de tonterías mas al blog, para que no se queje. Una es un pequeño marco donde iré poniendo alguna fotografía o ilustración que evoque algo en mi o que simplemente me guste, la primera es una foto con mi móvil que tomé una mañana cuando marchaba hacia el trabajo. Lo cierto es que aquel cielo me animó bastante la mañana, en directo era un espectáculo precioso que sentí que debía compartir con alguien muy especial, así que lo retuve para siempre.

Mas cosas, también he puesto una lista de marcadores para tener organizadas las entradas, que de momento no es que estén muy desordenadas, pero en el futuro quien sabe.

Por ultimo, he decidido que puedo darle mas de un enfoque a este espacio, así que voy a incluir alguna micro historia que salga de mi cabeza. Antes me gustaba bastante y es una de las tantas cosas que he perdido con el tiempo, volviéndome mas y mas simple a medida que pasaban los años y haciendo que me guste un poquito menos a mi mismo. Por eso, con mi recién estrenado "Espíritu de superación" (marca registrada) voy a ponerle ganas y a ver que sale.

El primero iba a escribirlo ahora mismo, después de redactar la que iba a ser una entradita muy corta para decir que tendría de nuevo el blog, pero he tardado mas tiempo del que pensaba y la historia base la tendré que apuntar en un post-it... y a la pared de los post-its.

Stay tuned
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15 julio 2008

Nubes de esponja

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Cuando iba a la guardería siempre era el primero en llegar, recuerdo que practicamente era de noche y yo vivía el camino entre cabezadas. Mis padres siempre han sido unos trabajadores natos y debían estar pronto en sus respectivos empleos, por lo cual el niño se tenia que quedar un poquito antes en la guardería para que ellos marchasen tranquilos.

Cuando los demás niños entraban, yo ya era el dueño de la sala de juegos, provablemente lo único bueno de levantarme a horas intempestivas, no es que recuerde mucho de como era el edificio por dentro, pero si que tengo muchos recuerdos sueltos.

Recuerdo cuando compraron triciclos nuevos y los cuales guardaban como oro en paño, no era para menos ya que lucían un metal brillante como la plata y unas ruedas enormes y nuevecitas de trinca. Recuerdo que casi siempre abrían la puerta del cuarto de los triciclos después de la hora de comer, al mediodía, y como corríamos todos para no quedarnos sin uno.

También vienen a mi mente los innumerables almuerzos que me comía escondido en el tubo de hormigón que había en una punta del patio, feliz en mi aislamiento y ajeno a todo. Después de mi ritual, corría con los otros niños y nos subíamos por cualquier sitio que pudiese poner nerviosas a las profesoras, los cuales eran muchos: la casa de juguete, el susodicho tubo de hormigon, las estructuras que rodeaban los toboganes...

Pero provablemente haya un recuerdo que se superponga a todos los demás, el que por algún motivo recuerdo con mas fuerza. Por algún motivo yo me había quedado en la guardería y todos los niños ya habían marchado, tal vez mis padres venían a recojerme mas tarde ese día, o algo habría pasado, la cuestión es que una profesora cojió un buen puñado de folios enormes, pintura, y un regimento de esponjas con formas diferentes... y me puso a pintar con ellas. Recuerdo como el sol de la tarde, rojizo, ya bañaba la sala mientras yo cojia en silencio las esponjas y las bañaba en pintura para luego dejarlas caer sobre el folio. Recuerdo lo feliz que me hacia aquello, pintar una nube tras otra con mi esponja de color azul sobre un paisaje que yo mismo había creado.
De lo orgulloso que estaba, me lo lleve a casa donde lo guardé como si fuese un tesoro, y me encantaba verlo de vez en cuando, pero con el paso del tiempo perdí mi interés en el y para cuando quise recuperarlo... ya había desaparecido en alguna de las innumerables "limpiezas generales" que a mi madre tanto le han gustado hacer siempre.

No fui consciente de que pese a haber desaparecido mi pequeño tesoro, había guardado uno mucho mas importante en mi interior, un recuerdo de cuan feliz pudo ser mi infancia y que podría conservar para reconfortarme durante toda mi vida.
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